Un corazón humilde
Jesucristo lavó los pies de sus discípulos para demostrar humildad, y los desafió a hacer lo mismo con los demás. Cristo dijo,
"Me llamáis Maestro y Señor, y decís bien, porque lo soy. Si yo, vuestro Señor y Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Porque os he dado ejemplo, para que hagáis como yo os he hecho" (Juan 13:13-15).
Lección:
A los creyentes en Jesucristo se les exige ser humildes y servir a los demás. No sólo debemos servir fielmente a Dios, sino que también debemos proveer a las necesidades de otras personas. Los cristianos deben ayudar a sus compañeros creyentes. Es importante que los santos de Dios trabajen en unidad, y debemos entender que "cualquier incidente que le suceda a un creyente le sucede a todos los creyentes". Ningún cristiano debería ser
obsesionado con su posición o necesidades y considera a los demás como inferiores. Aunque no todos podemos ser líderes, todos estamos llamados a servir, y debemos servirnos unos a otros diligentemente. Todos deben honrar el verdadero símbolo del cristianismo, que es el amor.
Oración:
Querido Jesucristo, recibo tu gracia por fe para amar a otras personas genuinamente. Ayúdame a apoyar a mis compañeros cristianos y a hacer mis contribuciones positivas a sus vidas. Deja que mi interés en el éxito de la gente sea genuino. Por favor, deja que tu amor habite ricamente en mi corazón desde ahora y siempre. Porque en el nombre de Jesucristo hago mis peticiones. Amén.
