La fe en Dios no importa la tormenta
Pablo (un ministro del evangelio retenido como prisionero) junto con otros sufrió un naufragio. Ninguno habría sobrevivido al accidente debido a su gravedad, pero Dios los perdonó a todos, ya que su sirviente estaba involucrado. Pablo describió el encuentro que tuvo con Dios en el barco para asegurar a otros prisioneros la seguridad de Dios. Pablo dijo,
"Y ahora les insto a que se animen, porque no habrá pérdida de vidas entre ustedes, sino sólo de la nave. Porque esta noche se ha puesto a mi lado un ángel del Dios al que pertenezco y al que sirvo, diciendo: "No temas, Pablo, tienes que ser llevado ante el César, y Dios te ha concedido todos los que navegan contigo". (Hechos 27:22-24).
Lección:
Cualquier situación que aparezca como un viento tempestuoso no puede durar mucho tiempo en la vida de los creyentes, se calmará. Los desafíos pueden venir, pero pronto se desvanecerán. Ninguna situación es difícil para Dios, él los superará todos. Jehová tiene control sobre el aire, la tierra y el mar. Todas las situaciones lo escuchan, y se someten a su autoridad. Como los cristianos son los ojos de la manzana de Dios, podemos tener garantizada la seguridad y la victoria en todo momento. Por lo tanto, nosotros los creyentes debemos estar llenos de fe y seguridad de que Dios se glorificará en nuestras vidas en todo momento.
Oración:
Querido Dios, entiendo que no estoy solo, pero tú estás conmigo. Me ayudarás a superar todos mis desafíos, y me darás la victoria. Por favor, dame fe y hazme fuerte para vivir una vida victoriosa durante todos los días de mi vida. Dejadme levantar la cabeza sobre las aguas, y que mi boca se llene de canciones de victoria. Por favor, haz estas cosas y muchas más. Porque en el nombre de Jesucristo hago mis peticiones. Amén.
