Exaltar a Dios por sus maravillosos actos.
Los signos y maravillas de Dios son indescriptibles. Un salmista magnificó a Dios y declaró,
"El Señor abre los ojos de los ciegos; el Señor levanta a los que están inclinados; el Señor ama a los justos. El Señor vela por los extranjeros; alivia al huérfano y a la viuda, pero trastorna el camino de los malvados" (Salmo 146:8-9).
Lección:
Nuestro Dios es un buen Dios. Él es la autoridad más alta en la existencia. Tiene sabiduría y poder para hacer todas las cosas, y nadie le aconseja. Nunca ha pedido ayuda a nadie porque es el Dios omnipotente y omnisciente. Él lo sabe todo, y puede hacer todas las cosas. Por lo tanto, todos deben alabarlo en todo momento. Que el alma viva grite "¡Aleluya!"
Oración:
Le agradezco a Dios que sea el Señor de los señores y el Dios de los dioses. Porque la bondad es de gran alcance, y tu sabiduría es inescrutable. Eres un Dios maravilloso en todo momento. Eres el marido de las viudas, la esposa de los viudos y el padre de los huérfanos. Tu fidelidad se extiende de costa a costa, de norte a sur y de este a oeste. Te doy gracias Dios por toda tu bondad en mi vida. Gracias de nuevo a Dios, y digo Amén!
