Dios se deleita en tus buenas obras
Pablo animó a los cristianos de Tesalónica a evitar la pereza y ser diligentes. El apóstol dijo
"Porque oímos que hay algunos que caminan entre ustedes de manera desordenada, sin trabajar en absoluto, pero son unos entrometidos. A los que son así, les ordenamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo que trabajen en silencio y coman su propio pan. Pero vosotros, hermanos, no os canséis de hacer el bien" (2 Tes. 3, 11-13).
Lección:
El cristianismo no promueve la pereza, pero anima a la gente a ser diligente en sus trabajos. Dios siempre se alegra de ver que sus hijos son responsables de su familia y de la sociedad. El Creador bendecirá y honrará a las personas que den un buen ejemplo de diligencia para que otras personas lo sigan.
Oración:
Querido Dios, por favor dame la gracia de ser un cristiano diligente que se dedica a las buenas obras, y también responsable de la familia y la sociedad. Bendice mis esfuerzos positivos y recompensa mis labores con la fecundidad. Porque en el nombre de Jesucristo hago mis peticiones. Amén.
