Alimentarse de la comida espiritual
La gente que se benefició del milagro de Jesús de las provisiones de comida tenía mentes superficiales. Ellos malinterpretaron a Jesús como un mago, y preferirían que se convirtiera en un rey para que pudiera satisfacerlos con más magia. Sin embargo, Jesús corrigió la tontería! Dijo,
"Con toda seguridad os digo que me buscáis, no porque hayáis visto los signos, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. No trabajéis por la comida que perece, sino por la comida que permanece para la vida eterna, que el Hijo del Hombre os dará, porque Dios Padre ha puesto su sello en él" (Juan 6:26-27).
Lección:
¡Comida para la barriga y barriga para la comida, pero todas serían destruidas juntas! Los esfuerzos humanos no deberían centrarse en alimentos físicos que se digieran y se tiren al inodoro. Todas las personas deberían buscar alimentos espirituales que duren eternamente. Jesucristo es el pan de vida que dura para siempre, y cualquiera que coma el pan nunca más sufrirá hambre. El Salvador ha declarado, "Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás" (Juan 6:35).
Oración:
Querido Jesucristo, creo que eres el pan de vida que viene de Dios, y te confieso como mi Señor y Salvador personal. De ahora en adelante, te serviré con todas mis fuerzas, y te seguiré hasta el final. Porque en el nombre de Jesucristo hago mis peticiones. Amén.
